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Mostrando las entradas de octubre, 2024

La gema que te llevaste.

Justo fue en un viernes 18 como hoy, aunque no llovía, de hecho hacía el clima perfecto. Recuerdo el vestido que usé, recuerdo que ya eran más de las 8 y aún no llegabas. Recuerdo que por un momento pensé que no sucedería. Recuerdo tantas cosas, y probablemente otras las imaginé, pero el sentimiento que me generó aquella espera, fue de los momentos más bonitos de mi vida. Si bien, esa sensación nunca volverá, la atesoro y la cuido de todo lo malo que hoy vive en mi mente.  Me cuesta aceptar que todo cambia, me cuesta aceptar que todo tiene un inicio y un final. Me cuesta más entender mi aferro, a una historia de amor mal contada.  Quisiera olvidarte, pero cada día que pasa, confirmo que ya eres parte de mi historia. Te escucho cuando hablo, te oigo cuando reclamo, te veo cuando me observo y te siento cuando me toco. Me volví un reflejo de todo lo bueno y lo malo que me enseñaste. Hay un sin fin de cosas que me dejaste, pero lo que más me duele, lo que más extraño, y lo que más...

A mi yo de 27…

¿Les ha pasado que su “yo”del pasado resultaba más maduro e inteligente emocionalmente que su “yo” de la actualidad? Pues bueno, justo mi “yo actual”, de 29 años, tiene mucho que decir al respecto. Si bien, nada de lo que dije en mi entrada anterior envejeció de manera positiva, digámoslo así. Sin embargo, agradezco eternamente que lo haya escrito, pues ha funcionado como una cachetada de guante blanco.  Un poco de contexto no caería mal. Esta semana sufrí la depresión más horrible, estresante, preocupante y devastadora de mi vida. Llevo aproximadamente 2 años sufriendo la ruptura de la mejor relación que he tenido hasta ahorita (abro un paréntesis porque espero mi “yo” de 32 años regrese a esta entrada y me corrija rotundamente, afirmando que después llegó algo mil veces mejor). Sin embargo, por el momento duele, porque es una ruptura de esas que no tienen respuesta, que no tienen lógica y que por más que intentes solucionar, la última palabra no la tienes tú.  Entonces, ¿cóm...